Y ahora cómo te saco ese duende de la cabeza?


Demencia senil, pfff.

Lo que tiene es un duende, malvado y travieso.

No sé cómo se metió ahí. Tal vez fue la tele, no sé bien. Pero ahí está.

Cuando él se duerme, el maldito duende, como un buen titiritero, toma el control y hace lo que le da la gana.

Hay una solución. Otro duende, pues sólo puede haber uno.

Y sé dónde encontrarlo, llevo años dominando a mi titiritero interno, es hora de vencerlo y dar la batalla de batallas.

– Memorias Incompletas de un ser Oscuro

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