ABRAXAS


Hacia el final de la Guerra entre el Señor del Cielo y el Señor del Subsuelo, ocurrió la Grandes gracias que puso fin a un milenio cruento.

Abraxas ya había alcanzado su adolescencia cuando su abuelo le dió la noticia.

  • Abraxas, hijo, tu padre ha muerto por la espada consagrada del Señor del Cielo.

En la Guerra que definiría todas las guerras, el Señor del Cielo ultimó a la raza de los elfos diciéndoles que si no estaban a su lado entonces estaban en su contra.

Verdesmeralda, el Señor de los Elfos Unidos, le dió una espectacular batalla, un decenio contínuo de blandir sus espadas ensangrentadas hasta que una ráfaga de polvo nubló su vista, tiempo que aprovechó el Señor del Cielo para darle una mortal estocada.

  • Abraxas, ahora tú eres el nuevo Señor de los Elfos Unidos. Cuál es tu voluntad en esta Guerra sin fin?

Aún con lágrimas en los ojos el joven milenario respondió:

  • Ponerle fin ya mismo.
  • Qué bando escogerás al fin? Haremos la alianza que tu padre rechazó con el Señor del Subsuelo?
  • No abuelo. Hace siglos comprendí que la historia de Verdemar y Verdemal, era la historia de mi padre, y su significado gnóstico.
  • Dímelo qué entendiste?
  • Lo obvio, la Catedral a las Virtudes estaba construida sobre el Sepulcro a los Vicios. Una era tan grande como la otra, pero eran el mismo edificio al fin y al cabo. Mi padre destruyó ese edificio y nos liberó de sus reglas. Ahora Yo impondré la nueva Regla, construiremos un solo Templo a las Virtudes Negativas y seremos la Tercera Influencia que regirá este Mundo. El sacrificio de mi padre no será en vano.
  • Y cómo pretende un jóven como tú lograr tal hazaña? Nadie ha votado por tí como para seguirte en una empresa tan osada.
  • Ni tienen que hacerlo. He estudiado la gnosis y estos Señores del dualismo no tienen otra posibilidad más que aceptarnos o perecer.

Abraxas convocó a una Reunión Blanca donde se tratarían los acuerdos de paz para poner fin a la Madre de Todas las Guerras.

Cuando llegaron los Señores de Todo, Abraxas estaban sentado en un lado de una gran mesa triangular, y dos sillas vacías estaban cada una en otro de los lados del Tríangulo.

  • Tomad asiento Señores de Todo, entorno a esta Ara de la Nueva Paz.

El Señor del Cielo fue el primero en hablar.

  • Te advierto jovenzuelo que no dudaré en atravesarte con mi espada así como lo hice con tu padre, si acaso esto fuera una trampa.

Abraxas, mostrando una ira irradiante por sus ojos, le respondió:

  •  No toleraré que vuelvas a mencionar a mi padre. Te perdonaré por esta única vez, ya que no habrá otra oportunidad de paz.

Luego de un Silencio o tal vez tres, Abraxas recontinuó.

  • Tomad asiento y escuchadme atentamente. Ustedes, Señores de Todo, crearon estos mundos para su deleite personal, pero una vez finalizada la Creación se enfrascaron en una arrogante batalla de egos cosmogónicos, dónde sus fuerzas opuestas sólo causan destrucción. Ya no hay adoración aquí. Yo en cambio, soy una fuerza disidente, no obedezco a ninguno ni lo haré jamás. He creado mi propio Templo a las Virtudes Negativas, para ser una tercera Potestad y de esta forma si los tres empujaramos está Sea, veríamos que es Indeformable y en el mejor de los casos giraría en una espiral, desde la cual todos podemos seguir evolucionando, creciendo y creando a nuestro antojo. Así es, Hermanos, estudié la Gnosis y conozco el Poder del Logos. Soy uno más entre Ustedes. Seremos la Trinidad del Nuevo Pacto o lucharemos eternamente.

El Aura Divina de Abraxas era evidente, eran los tres iguales. Imposible no, tan solo improbable, pero así era.

El Señor del Subsuelo habló.

  • No se diga más, tú gobernarán sobre la Faz de este Mundo y Nosotros los otros.
  • Que así sea – concluyó el Señor del Cielo y se esfumó -.
  • Bien jugado chico, pero sabes que sólo compraste algunos milenios. Ya veremos quien se queda con todo, por a decir verdad, sólo puede haber Uno – dicho esto, se esfumó también -.

Así Abraxas se convirtió en el Regente por tres milenios, antes del tiempo del Hombre, el botín más preciado por Todos.

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2 comentarios en “ABRAXAS

  1. Estoy feliz de compartir contigo, no pienses lo contrario. Puedes preguntar lo que desees. Sobre Abraxas, lo leí en Demian de Germán Hess. Es un Dios “Perfecto” es tanto Bueno como Malo. Por eso tenía sentido en base a tu comentario. Me encanta que me preguntes. Lamento si te di la impresión contraria, me disculpo por eso 😉

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