Muriendo


Los latidos parecen abandonar su cuerpo agotado de batallas innombrables.

Con dificultad se incorpora en la silla y desde un abismo infinito emerge un café negro.

Un primer sorbo y los ojos vuelven a pestañar.

Otro, y el cuerpo moribundo se levanta, los recuerdos regresan.

Al terminar, ese cuerpo marchito está lleno de vida, listo para mil nuevas batallas.

Anuncios

Un comentario en “Muriendo

Los comentarios están cerrados.