El lago


  • No se puede bajar más.
  • Y aún nada.
  • Es como si este lago fuera una fosa abismal que no tiene fin.
  • Bueno, ya sobrepasamos la inmersión máxima. Programa un retorno lento y en espiral.
  • Listo.

    Al iniciar el ascenso, el sonar del vehículo detectó una leve señal.

    • Señor. Pareciera que algo ha comenzado a seguir a Nav-2.
    • Algo?
    • Es una señal débil, está en el límite del sonar y su tamaño va creciendo.
    • De qué estamos hablando?
    • La forma no es muy clara aún, pero al menos diría que es del tamaño de una gran ballena.
    • Regresa a explorar al Nav-2. No debería haber nada allá abajo.

    La señal desapareció en cuanto se devolvió el vehículo.

    Luego de 20 minutos, decidieron abortar y volver a la superficie.

    • Ahora en una espiral más rápida.
    • Señor. No lo va a creer, pero la señal regresó, aunque más tenue que la vez anterior.
    • No importa, que Nav-2, salga ya. Si esa cosa quiere jugar con nosotros se equivoca.

    Finalmente Nav-2 emergió.

    • Nada Señor, hace rato perdimos la señal.
    • Muy bien enciende el motor y vámonos.

    Desde lo más profundo de esa fosa llegó un pulso electromagnético que mató al motor y el sonar. El barco se estremeció como si se fuera a partir en dos.

    • Pero qué demonios pasó?
    • No sabemos Señor.
    • Capitán, alguna idea?

    El Capitán estaba muy molesto. Hasta ahora no se había involucrado en la investigación, pues no le importaba lo que hicieran mientras le pagarán. Pero esto, lo había puesto furioso.

    • Ustedes han molestado algo allá abajo, y ahora mi barco no funciona. Sea lo que sea me lo tendrán que pagar.
    • Pero si no sabemos que ha pasado.
    • Le advertí de las leyendas y usted dijo que eso era cosas de ignorantes. Explique ahora lo que ha pasado. El motor se ha quemado. Nada electrónico funciona. Explíquelo.

    Mientras los hombres se gritoneaban, un golpe seco estremeció a la embarcación. Luego vinieron los gritos de algunos tripulantes y unos chapoteos indiscutibles de gente saltando al agua.

    Los hombres se apresuraron en salir a cubierta, pero mientras lo hacían, un fuerte jalón comenzó a hundir la nave.

    Para cuando lograron salir, el agua los inundó.

    Definitivamente algo arrastraba la nave hacia lo más profundo.

    El Capitán vió con horror cómo se hundían los hombres. Algo parecía jalarlos.

    Él se quedó quieto, flotando con el mínimo esfuerzo hasta que todo pasó.

    Fue el único sobreviviente. Jamás nadie creyó su historia inverosímil, pero tampoco le importó, pues nunca más regresó al lago. Prefirió continuar con su vida y no exponerse nunca más. Sus pesadillas eran la mejor prueba de que nunca más volvió a ser el mismo.

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    10 comentarios en “El lago

    1. Al contrario, es genial que nos permitas la oportunidad de completar tu relato., de dudar y de estremecernos con las diferentes opciones que se pueden generar. Felicidades !!!

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