Por culpa de una pepa


Cuando Eva comió de la manzana del Árbol del Conocimiento de la Ciencia del Bien y el Mal, le dió el resto a Adán.

El bruto se comió hasta las pepas.

Luego el Rey de Reyes los desterró del Paraíso. Lo que más o menos todos sabemos.

Pero al día siguiente, Adán tuvo ganas de hacer popó y con ello depositó en tierra fértil la dichosa pepita, que con el pasar de los años se convirtió en un hermoso manzano, olvidado por el tiempo.

Un buen día, el pequeño Tubalcain encontró este manzano y se comió uno de sus frutos. De inmediato se le vinieron a la cabeza unas ideas extraordinarias y forjó una máquinas futuristas.

Con el paso de las generaciones, sus desendencia formó una ciudad estado a la que llamaron Atlántida.

En una ocasión Miguel y Gabriel, paseaban por la zona y el primero le hizo una pregunta inquietan al segundo.

  • Por qué será que el Jefe le hizo tánto escándalo a Adán y Eva por la manzana, y a estos otros no?

Gabriel se descompuso.

  • Pero de qué hablas? Son asuntos completamente diferentes.
  • Cómo van a ser diferentes, si ese de allí es el mismo árbol.

Gabriel miró al manzano, majestuoso, maravilloso, y renegó con un escalofrío.

  • No digas tonterías, tú mismo viste cómo se secó cuando Eva cortó su manzana.
  • Qué sí. Todos sabemos eso. Pero no viste que el bruto de Adán hizo popó y de allí nació este manzano?

El estómago de Gabriel realmente se descompuso. Ni en la guerra fraticida contra Luzbel se había sentido así.

  • Lo que dices es imposible, este manzano…

De pronto recordó que este manzano lo cuidaba el mismísimo Tubalcain y que lo dejó de herencia, y que lo trasladaron hasta aquí.

  • Imposible, el Jefe se hubiera dado cuenta. Y tú por qué no has dicho nada antes?!
  • Pues claro que el Jefe lo sabe, Él todo lo ve. Qué tengo yo que​ andar diciéndole lo que sabe. Te pregunto a tí como guardián de este pueblo. Quiero saber porque qué se los permitió a ellos.
  • Qué el Jefe no ha permitido nada. Ese no puede ser el mismo árbol. Se hubiera extinguido al sacarle el primer fruto.

Al fin tuvo Gabriel una idea que le devolvió el alma al cuerpo. Se entiende que no es más que un decir.

  • Eso pasaba en Edén. Acá tal vez por su origen impuro el Manzano se volvió más resistente y prolífico.

Gabriel tiritaba.

  • Pero qué te pasa a tí ahora.
  • Es que el Jefe no lo sabe.
  • Cómo no.
  • Qué no! El siempre se extraña por esta gente y me pregunta a mí, que cómo es posible que sean tan inteligentes.
  • Vaya. La que se va a armar.
  • Nooo! No lo podemos permitir. A tí te va a costar las alas sino algo más.
  • Y a mí por qué?
  • “Y a mí por qué?” Que no ves que eras el único que lo sabía.

Hubo un silencio aterrador entre ambos.

  • Gabriel… Has notado que últimamente se han sentido unos temblores muy fuertes en esta zona?
  • Si acá nunca tiembla…

Inexplicablemente un territorio grado 9.5 en la escala de Richter despedazó a la Atlántida, y luego un mega tsunami hizo desaparecer todos sus restos.

Así fue cómo de la Atlántida nunca más se supo, excepto por un griego, un tal Homero… El que también desapareció luego.

Anuncios

4 comentarios en “Por culpa de una pepa

Los comentarios están cerrados.