El autobús del destino


Zutano era chofer de un autobús que hacía el recorrido de Melipilla a Valparaíso.

A su gusto, cambió las luces interiores por esas raras luces negras.

Él disfrutaba viendo la reacciones y expresiones de las manchas de los pecadores. Gritos, peleas, que apaguen esas luces, que me quiero bajar, etc. Eso era la justicia divina según Zutano.

Pero un mal día se terminó la diversión.

  • Me quiero bajar.

Eso fue lo que escuchó. Supuso que sería lo típico y lo miró para reírse. Craso error.

Eran manchas muy oscuras, eso sin duda era sangre.

El tipo se sintió pillado.

  • Para el bus ahora, cabrón!

Zutano pensó que huiría de ahí.

En el momento que detuvo el movimiento sintió cómo un cuchillo le quitaba la vida.

Los primeros pasajeros se dieron cuenta y comenzaron a gritar.

El homicida acuchilló a todos los pasajeros, no tenían por dónde escapar.

Algunos celulares filmaron imágenes borrosas, pero sólo uno grabó su rostro. Lástima que ese fue el que pisaron y se dedtruyó. Que de no ser así, hubieran podido conocer la identidad del sicópata.

Anuncios

3 comentarios en “El autobús del destino

  1. El Destino realmente pocas veces juega de nuestro lado… Sí lo hace quizás sea en realidad nuestra intencionalidad o un error (por defecto) de otro, una cadena aleatoria que al final nos favorece…. Bueno, eso creo… Me pareció excelente el relato, Sibarel 😀

    Le gusta a 1 persona

Los comentarios están cerrados.