El neuronecromante


Phil fue un tipo normal hasta que por accidente se perfoó el entrecejo.

Ese hueco provocó una mutación acelerada de las células cerebrales expuestas a los rayos del Sol. La emulación de conos y bastoncitos fue anormal.

Phil se dió cuenta que tenía una visión borrosa con ese tercer ojo y se esforzó por pedir ayuda.

Un hombre mayor lo encontró pidiendo ayuda y acudió en su socorro.

Fue algo muy simple e impresionante. Cuando el neuronecromante tocó al humano, pudo ver su futuro junto al de quienes le rodeaban hasta el momento de su muerte. Y mientras veía todo eso, el humano envejecía. La visión de su muerte coincidió con su muerte física.

A partir de ese momento Phil supo exactamente lo que debía hacer y a quienes matar para lograrlo.

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