Juan Salvador y el psicopompo


Juan Salvador volaba en su moto hasta que se le cruzó una camión. Su moto se desintegró.

Un poco mareado logró ver un túnel, o al menos una cálida luz al final.

  • A dónde vas?
  • Hacia allá, dónde está la luz.
  • No vayas para allá. Ven, conversemos. Tienes unas monedas?
  • Qué? No, nada.
  • No importa, es un viejo hábito. Acompañame a cruzar este río.
  • Así nada más? Nos vamos a mojar y no sé nadar.
  • Nada de eso. Vamos a caminar sobre el agua. No te preocupes, es un truco simple. Toma mi manto.
  • Y para qué vamos a cruzar. Yo quiero ir hacia la luz.
  • Nada de eso. Del otro lado hay una mejor vista.
  • Pero qué dices, si todo esto está en tinieblas. Quién eres tú, qué quieres de mí?
  • Nada de eso importa. Sólo lo que tú quieras en verdad.
  • Volver dónde estaba, con mi familia.
  • Eso ya no será posible. Pero debe haber algo más que tu quieras.
  • Andar en moto, ser libre, llegar más lejos.
  • Lo sabía. Ahora sí, subamos a mi bote y vámonos de aquí. Te ayudaré a cumplir tu destino.
  • A dónde iremos?
  • Eso no importa, ni dónde ni cuándo. Sólo que logres tu objetivo.
  • Tengo una amiga que quiero ver.
  • Ella? Eso no es problema. Ella está en todas partes y ahí también.
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8 comentarios en “Juan Salvador y el psicopompo

  1. “Ven, conversemos. Tienes unas monedas?. Acompañame a cruzar este río…. Del otro lado hay una mejor vista”…
    Jaja! 😀 Excelente el poder retórico de este Psicopompo… Diría que es Caronte por lo de las monedas (aunque se presta a libre interpretación!)… Genial, amigo. Un abrazo!!!!!! 🙂

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