Tú abas mal


Ocurrió en Santiago del Nuevo Extremo hace 45 aproximadamente. Yo bordeaba cerca de los 3 años, cuando otro ente similar a mi se cruzó en mi camino y me espetó una jerigonza, ante lo cual respondí: Tú abas mal. No, tú abas mal. No, tú abas mal. Tú abas mal. … El ciclo de iteraciones…

Cómo te derrotan Muerte


Para una vida plena eres incapaz de borrar su nombre sobre la faz de la Tierra. De Zenit a Nadir! Una vida plena se recuerda plenamente. Muerte, no eres más que un chofer cuyo viajero resplance con toda esa luz divina que a ti te falta. Ya sé cómo vencerte, sino te apuras, perderás.

Sólo la puntita


Esta es una de las mentiras más grandes chiquillas, deben estar atentas, porque “solo la puntita” si la entrada esta mojada llega hasta el fondo. Y después el chacotero se pone sentimental, y al final llega la cigüeña que nadie invitó. Así que ya sabes digan fuerte: No! Solo la puntita no! Lo quiero entero…

Qué fastidio


La vida está llena de momentos de “fastidio”, que son esos momentos inoportunos dónde ocurre algo que requiere nuestra competencia pero nos lo perdemos por otro motivo y todo se fastidia. Son momento irrecuperables, donde el otro no perdona argumento alguno.

Y la Muerte no para


¿Quién te invitó? Nadie. ¿Por qué vuelves una y otra vez? Nadie te quiere. ¿Estás tan sola que vienes a robarnos “recuerdos”? ¿Estás tan desesperada? Vete de aquí y no vuelvas más. Si te vuelvo a ver merodeando te espantaré como a una alimaña. Vete ya y no vuelvas, nadie te quiere.  

Siempre habrá un motivo para celebrar


Allí quedo botado Sebastián, de ahora en adelante sus secuaces le dirían Pinocho, por lo del brazo de madera y mentiroso. No vivió muchos años más, su situación lo llevó al suicidio y ese día Clarisa lo celebró con una gran orgía demoníaca. No pudo ser mejor.

El culpable de todo al fin era castigado


Al fin pudo ver sufrir a ese maldito que abusó de ella por diez largos años. Su brazo era un simple palo enjuto mientras se retorcía de dolor. – Mátalo! – No mi niña, ese sería un premio, uno que no se merece. Ninguna prótesis le servirá a su muñón de madera.

Y siempre vestía de gris, sólo gris


Ella medía un metro sesenta y uno. De cabellos cafés, tipo melena desgreñada. Sólo su mano izquierda tenía uñas pintadas, la mayoría negra y una roja. Tenía un aro de gato en la oreja izquierda y la terminación de unos cuernos tatuados en su espalda-cuello.

Rodeada de demonios


Sus demonios no la dejaban ni a sol ni a sombra. En la estación del metro, el más grande se bajó a las vías mientras el tren se aproximaba. Hubo tres muertos y más de cuarenta heridos. La bestia sólo se reía, pero nadie más la veía. Ella resultó ilesa, como siempre.

Sexo, velas y vino blanco


Vaya cuando dijiste una cena romántica con velas no imaginé que serían 50. También dije que tendríamos el mejor vino blanco, muy helado y ahí tienes, 15 botellas. Uf, es demasiado no creo que tomemos todo eso. Pues ya verás cómo usaremos todas esas velas y el vino, la noche es larga y esta lo…