Prefiero dedicarme al contrabando de armas


Cuando sobreviene el “spleen“, es mejor dedicarse al contrabando de armas, es más adrenalínico que salir a cazar a Mochadick.

Cuando el hastío llama, ufff, ni todo el BDSM RACSA apaga ese sabor a vitriolo.

Mejor un cáncer al clavicordio, algo que nos mate lentamente, para no perderse ningún momento, mientras ni Do, ni Mi, ni Sol.

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