Natre


A poco más de un año de la pérdida de mi padre, a casi un año y medio de la pérdida de mi madre y a casi un año de la pérdida de mi tía… aún me quedan los chips de chocolate, y con ella la música no tiene fin.

En cuestión de unos meses más cumpliré un año de libertad (decisión que debí tomar mucho antes), de poder ser sin límites, vamos que lo hay, pero soy yo el que los fija, soy yo el artífice de mi mismo y no hay nadie sobre mí, claro Dios, pero Él no cuenta porque está en todas partes.

La cuestión es cuánto debemos perder para ganar la libertad? No creo que deba ser así siempre, pero en mi caso son arenas de un tiempo que no se puede reconstruir porque el viento ya borró su trazado.

He endulzado el amargo y seguiré contracorriente… pero… pero hay un misterio más que me espera, una muerte más que me llama y hacia allá voy… qué cambiará entonces? Qué cambiaré? En nueve días lo resolveré.

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