El Parque de Diversión


Tenía que recuperar a Pancha, ella lo era todo para él.

Esa cachetada le había partido el alma, y ahora no la encontraba.

  • Qué pasa muchacho?
  • Busco a mi polola.
  • Tal vez entró a la Sala de los Espejos.
  • No creo, estaba enojada conmigo.
  • Pues con mayor razón… Los espejos te dan otras alternativas, otros puntos de vista. Has la prueba, te prometo que la recuperarás.
  • Si la recupero, te prometo devolverte el favor.

El joven sin más, pagó el ticket y entró.

Los espejos parecían salidos de una casa de horror, pero no sólo se veía deforme, por cada reflejo de sí sufría un deja vu y tenía una visión de su vida con o sin Pancha, hasta que su imagen se relejó en varios espejos y se sintió caer como cuando uno está soñándo y siente que se cae.

Eso sintió y luego se vió a si mismo saliendo de la casa, pero él se quedó dentro del espejo, sin poder hacer nada.

A la media noche entró el tipo que le vendió el ticket.

  • Bueno, te dije que la recuperarías. Ya sé que no me puedes hablar, que eres sólo el reflejo de lo que alguna vez fuiste, pero tu otro yo ya se reconcilió con ella, así que ahora te toca cumplir a ti, hay algo que necesito y que sólo un reflejo lo puede hacer por mi. Si lo haces bien, tal vez te deje cambiar de lugar con tu reflejo antes de que sea demasiado tarde.
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