El felpudo triangular


Así como la candela atrae a las polillas, así me atraes tú. Así como la Luna es a las mareas y el viento a las olas, eso que tienes tú es a mí loca pasión. Y por último, te debo confesar que la entrada a tu jardín es el paraíso de mi perdición donde mi…

El guatero chino


La señora Juanita, una friolenta empedernida, leyó un artículo en el diario que decía que se arrendaba “guatero chino” por 5 lucas la noche, con la garantía de calentar toda la noche, así que sin dudarlo pasó su tarjeta de crédito y lo arrendó por una noche para probar. A las 21:00 llegó a la…

Cuándo vendrás?


Cuándo podré volverte a besar… Así cantaba el poeta, así cantaba mi corazón, así me gritaba la pasión! Mientras, las lágrimas del olvido lo inundaban todo y las flores del ayer se volvieron puro fertilizante. Algún día otro amor florecera y otros besos también, pero no hoy

Mamma mia


El fuego de “Mamma mia” me hace perder el control. Desde lo más hondo, lo más profundo de mi mismo, “mamma mia”! Una locura sicótica irresistible que me da ganas de pintar el cielo con colores más radiantes y luminosos que todos los filtros que existen. Unas dos mil musas, todas juntas y revueltas, que…

Qué tienen que ver los saltos cuánticos con Moises y la armónica del perdón?


Cuando un electrón baja de un orbital superior a otro de menor energía, por dicho salto cuántico libera un fotón. Cuando Moisés bajó por tercera vez desde lo Alto, tuvo que liberar toda esa energía adicional irradiando una luz tan intensa que tuvo que usar una máscara. Los Iluminados nos enseñan a perdonarnos para volver…

Azafata de mi corazón


Fue un solo vuelo y ya. Fueron tus nubes y tu taconeo singular. Fueron tus piernas más allá y más acá. Fueron tus labios, tu sonrisa y tus besos. Fueron tus mimos, tus cariños en las alturas, en los descensos y todas esas locuras. Y yo, yo no fui.

El bipolar solsticio de invierno


Oh dios solar, oh Sol, tres días quieto, tres días muerto para resucitar, por ti y por todos tus compañeros solares! Que de la muerte resurja la vida y así por toda la eternidad. Que tus segundos eternos sean todas mis vidas para cumplir con el Plan.

Vuelos clandestinos


Cómo olvidar esos aplausos anónimos de nuestros aterrizajes forzosos? Cómo podrían olvidar mis manos tus piernas incomensurables, dónde cada recorrido era primera vez? Cómo olvidar tus alucinaciones, si me es imposible olvidar como me hacías alucinar? Imposible es una pobre palabra al lado de todo lo que perdí, un hada mágica que como un arcoiris…

Ulmo


Tus brasas son eternas, aunque tu amor haya sido sólo el primer segundo de mi eternidad. Ese amor me hizo arder por dentro y tu brasas aún me queman, es cosa que sople el pequeño vientecito de tus recuerdos y cómo arden; ese aroma a asado soy yo a fuego lento. Eres mi ulmo, sin…

Mi mejor historia de amor


Fue aquella historia donde no fui protagonista. Dónde ella estaba sola en la biblioteca, en las escaleras, en el pasto y en la sala de clases. Donde escribió “te amo”, en un hoja de mi cuaderno, ese que nunca vi; cuando con lágrimas estivales en sus ojos se despidió de mi. Esa fue mi mejor…

Ojalá que llueva café en mi campo


Me gusta el olor a café, ese que se escapa de tus labios y cuyo sabor exuda el delicado velo de tu piel. Ese aroma intenso, lleno de emoción, que hace vibrar mis moléculas, llevándolas al punto de ebullición.

Kyrie Eleison


Ten piedad de los pecadores, porque ellos te buscan en la Oscuridad. Ten piedad de los ladrones, porque ellos te buscan en lo ajeno. Ten piedad de los asesinos, porque ellos te buscan en los cementerios que llenan. Ten piedad de los mentirosos, porque ellos te buscan en sus poemas malditos.

La caja de galletas


Cada vez que meto la mano dentro de la caja de galletas siento unos dedos largos y ásperos, las galletas para perros que tanto gustan a mis cánidos. Esa sensación la he odiado siempre. Esta vez cometí un grave error. Metí la mano sin encender la luz, y a través de esa oscuridad aquellos dedos…

Sueño Interruptus


Tus delirios son, son como mayonesa, cuyo bálsamo da sabor a mis días. Tus pestañas son, son de fresa y sus caricias de terciopelo, que ponen celosas a las mariposas. Tus entrañas de fuego, oh sí, son el mágico crisol de mis sueños.

Mujer imaginaria


Tú, mujer imaginaria, haz hecho de mi vida real una vida compleja, con tus besos imaginarios bien acompañados de caricias imaginarias en una cama en solitario. Mujer imaginaria, qué pretendes de mis complejos? No te basta sólo sucubizarme de forma imaginaria? Tus orgasmos imaginarios que no tienen fin, tampoco tienen piedad de mi. Cada día…

Criadillas a la leche


Bueno… Fue demasiado intenso, hizo tanto calor que ella lo recordaría por siempre. No fue el mayor amor de su vida, pero ella lo reviviría por siempre, y alguna vez, algún aroma, le traería de vuelta de ese verano antiguo. El resto de las veces era ella la que viajaba en noches de tormenta a…