El guatero chino


La señora Juanita, una friolenta empedernida, leyó un artículo en el diario que decía que se arrendaba “guatero chino” por 5 lucas la noche, con la garantía de calentar toda la noche, así que sin dudarlo pasó su tarjeta de crédito y lo arrendó por una noche para probar.

A las 21:00 llegó a la puerta de su casa un chino regordete y muy colorado.

  • Diga?
  • Usted sed la senoda Juanita?
  • Sí.
  • Yo sed el guatelo chino.
  • Perdón?
  • Sí, son 5 lucas toda la node y yo calentad a usted.
  • Oiga qué se ha imaginado, roto picante.

El chino sin más se abrió el abrigo.

La señora Juanita quedó muda.

  • Toda la node, señola.
  • Ejem… Está seguro?
  • Muy segulo, solo necesital una ducha y listo.

La señora Juanita llegó a un muy buen trato mensual… A la mañana siguiente, y el chino que no tenia dónde dormir fue muy feliz también.

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