Venganza justa, justicia Taliónica


Sus ojos vacíos… Sus oídos estériles… Sus miembros anquilosados… Su silencio eterno… Dos veces al día lo alimentaban por una sonda. Los escáner mostraban la tormenta de colores de su cerebro, hasta aquel día dónde en la audiencia final el edificio colapsó y acabó. Anuncios

Un ser maldito y despreciable


De niño jugaba a la Ouija y así fue cómo esa entidad primigenia, devoradora de almas se apropió de su cuerpo. Una ambientación desmedida de poder le hizo crecer en ambiciones. Así fue como llegó a ser Alcalde. Sólo alimentaba su poder en desmedro de los demás.

Manson


Un día cualquiera. Levantarse. Cepillarse los dientes. Acostarse. Qué pasó en el medio? Lo típico, mucha sangre y destrucción.