Sussiedad


Fue como pisar un chicle, se pegó y esparció por la suela del zapato. No bastó hacer la limpieza, esa mancha de sussiedad volvió a atraer los restos del mismo chicle. Pero no cambiaré mis zapatos por la sussiedad, por ningún motivo. Esa mancha saldrá a punta de pisarla una y otra vez.

Pobres ingénuos


Aquí estamos, acumulando más eternidad y vacío. Qué daría yo por existir un momento, por llorar, por endeudarme, por sufrir o morir. En lugar de todo eso tengo pura eternidad. Soy un observador perfecto, viéndome el ombligo, pero ni eso tengo. Existo sin existir, en este lugar al que los ingénuos llaman Paraíso, Gracia de…