Se acabaron los cumpleaños


Sólo son recuerdos de momentos felices que se diluyeron en el gran reloj de arena del Pasado. Ya no hay velas y tampoco regalos, sólo los recuerdos de momentos felices que ya pasaron. Ya no hay tortas, no hay libros ni perfumes que recordar. No hay cantos, no hay abrazos, sólo los recuerdos de momentos…

Por qué tú, Kairón


Y me robaste su último momento lúcido, o fui yo y sólo yo. Fueron esas nubes de blanca melancolía, o fui yo y sólo yo. Nubarrones oscurecidos de amargura, o fui yo y sólo yo. Es esta herida que no para de gritar en el silencio de la despedida. Son esos ojos viajando a tierras…

Terror en el bosque de cedros


Dispuesto a conseguir la mejor madera para sus proyectos, emprendió un viaje misterioso, basado en antiguas leyendas que le contó su abuelo. Lo suyo era trabajar la madera, pero para derribar un buen árbol necesitaba el brazo de un buen leñador, al que convenció con la mitad de las supuestas ganancias. Luego de siete meses…

La Muñeca


Usted está a cargo de la venta de garage? Sí. Dígame qué desea. Está muñeca, cuanto vale? Mil. Tan barata? Tiene algo malo? Usted dirá. Camina sola de noche y lo peor es cuando grita. Jajaja, vale me la llevo. Esa misma noche comprobé que la muñeca hacía todo eso y más…

Entre una Estrella y dos Golondrinas


¿O sería que entre dos estrellas y una golondrina, un ángel vivió? ¿Pero si son dos golondrinas quién es la otra sino yo? Un Sibarel no hace verano, ni mal que por bien no venga. Más vale una golondrina en la mano, eso sí es seguro querido Altazor. Entre una estrella y dos golondrinas, un…

Prefiero dedicarme al contrabando de armas


Cuando sobreviene el “spleen“, es mejor dedicarse al contrabando de armas, es más adrenalínico que salir a cazar a Mochadick. Cuando el hastío llama, ufff, ni todo el BDSM RACSA apaga ese sabor a vitriolo. Mejor un cáncer al clavicordio, algo que nos mate lentamente, para no perderse ningún momento, mientras ni Do, ni Mi,…

Soledad Soneto


Ella, chica maravilla de tan rubia, reune sus muy hombres enamorados, todos tan, pero tan acuartelados, que no se entiende su melancolía. Soledad toda de noche y día, corren todos tuyos esos párpados, que lejos están apesadumbrados, yo de tí sí que me enamoraría. No eres ni perfecta ni enamorada, pero cosechas a los olvidados,…

Madre


¿Cuántas veces he de perderte? ¿Cuatro, cinco, cuántas? Qué karma, cuál karma insolente. De sollozos más lágrimas no gotean, de mares, todos los que quieras. No te pude salvar, no me salvaste y no nos salvaremos, rezo de poeta. ¿Alguna vez nos veremos? Sólo y tantas preguntas quedan, de esos amores que alguna vez fueron…