Se me fue el alma


En una vuelta del camino, se me fue el alma. Quién lo hubiera dicho. Se me fue el alma, perseguida o persiguiendo, la peor pesadilla, la mía, la tuya. Se me fue el alma, cuando perdí tu besos, cuando los regalastes lejos, cuando te envolvieron otra manos más cálidas. Se me fue el alma, en…

La-Dron


Tú que vuelas sobre sueños ajenos y flotas sobre un oceánico caos. A ti que los perros invisibles de tu consciencia muerta, ladran sin esperanza ninguna. La-Dron cíclopeoide, amargo amigo de lo ajeno, cuyos sanguinolientos baños nocturnos son mudos testigos de tus arrebatos. Detente ahí, detén tu vuelo y baja ya mismo, que mañana tal…

Abrazando tu ausencia


Sólo quedan abrazos en el aire, en el éter, en sueños de noches de a penas. Tan sólo una silueta fantasmagórica que con desesperación corro a abrazar, antes de que el amanecer diga otra cosa. Y entonces ocurre ese segundo imposible en que aquello intangible se puede palpar y al apretar ese abrazo la magia…

Y la Luz


Antes que todo, ahí estuvo la Luz atrapada, confinada sin poder escapar, girándo sobre sí misma tal vez, en un vórtice quizás, yo no lo sé ni bien ni mal. Pero así las cosas, la eternidad le fue un fastidio más que un tormento; pobre Luz sin alegrías ni penas. Pero ese Espíritu volador, la…

Tú, el primer segundo


El primer segundo de la eternidad fue el más largo, de hecho fue muchas veces más eterno, fue el segundo que rompería toda inercia, ese primer segundo fuiste tú. La mirada que veía a la eternidad, la plenitud del todo, del amor infinito, más sublime que el tiempo y más exacto que el sol impulsado…

Perdido entre la Luz y la Oscuridad


Perdido entre tu escuadra y mi compás. Dando vueltas sobre mi centro, tratando de escuadrarte, entre movimientos imposibles de rectas curvaturas y sutiles materialidades. Mi escuadra no da nunca con tu regularidad, y así entre tinieblas y albas, cada suspiro se vuelve un mantra.

Mamma mia


El fuego de “Mamma mia” me hace perder el control. Desde lo más hondo, lo más profundo de mi mismo, “mamma mia”! Una locura sicótica irresistible que me da ganas de pintar el cielo con colores más radiantes y luminosos que todos los filtros que existen. Unas dos mil musas, todas juntas y revueltas, que…

Azafata de mi corazón


Fue un solo vuelo y ya. Fueron tus nubes y tu taconeo singular. Fueron tus piernas más allá y más acá. Fueron tus labios, tu sonrisa y tus besos. Fueron tus mimos, tus cariños en las alturas, en los descensos y todas esas locuras. Y yo, yo no fui.

Vuelos clandestinos


Cómo olvidar esos aplausos anónimos de nuestros aterrizajes forzosos? Cómo podrían olvidar mis manos tus piernas incomensurables, dónde cada recorrido era primera vez? Cómo olvidar tus alucinaciones, si me es imposible olvidar como me hacías alucinar? Imposible es una pobre palabra al lado de todo lo que perdí, un hada mágica que como un arcoiris…

Ulmo


Tus brasas son eternas, aunque tu amor haya sido sólo el primer segundo de mi eternidad. Ese amor me hizo arder por dentro y tu brasas aún me queman, es cosa que sople el pequeño vientecito de tus recuerdos y cómo arden; ese aroma a asado soy yo a fuego lento. Eres mi ulmo, sin…

Kyrie Eleison


Ten piedad de los pecadores, porque ellos te buscan en la Oscuridad. Ten piedad de los ladrones, porque ellos te buscan en lo ajeno. Ten piedad de los asesinos, porque ellos te buscan en los cementerios que llenan. Ten piedad de los mentirosos, porque ellos te buscan en sus poemas malditos.

Gotic


Calaveras sin permiso, entre esquinas oscuras, con tacones torcidos que no saludan ni sonríen. Calaveras de cuellos espigados que danzan quebradas, mientras las niños corren y huyen por sus vidas. Calaveras de mentiras, febriles y delirantes, que no se rinden ni sonríen, sólo calaverean.

Oceánico


Respiración, respiración, respiración y nada. Como una pequeña luz en la oscuridad, una imperceptible sensación de calma comenzó a llenarlo todo y luego como si hubiera una inundación me licué en ese todo. Brisa, viento, frescura pura en el vasto océano del tiempo y allí licuado, abrí los ojos en ese mar, yo era el…

Minón


Faltan palabras, faltan palabras para describir la belleza perfecta, la Venus ideal y original que en el mundo de Platón creó a la diosa. Faltan vocales y consonantes, mientras el Cielo se desgarra y caen al suelo los ángeles ambobados. Minón, no hay otra forma de decirlo, no es la mejor, pero es que faltaban…

Un día cualquiera


En un triciclo de luz azul sobrevolaré los siete mares hasta encontrar ese unicornio pegaso, que un día se escapó de tus brazos. Cuando lo encuentre, lo guardaré en el Cielo, en tu zenit, para que cada vez que alces la vista lo veas jugando con tus estrellas. Y cuando sonrías, tus labios se humedecerán…

Flor


Tus pétalos son ese misterio colorinche que evoca recuerdos jamás olvidados, de un espíritu alucinado. Tus velos son las velas con las que vuela mi imaginación. Tus susuros de flor primaveral, son las trompetas celestiales que derriten mis hielos eternos en una copa del más fino licor. Y tus besos? Esos relámpsgos de fuego definitivamente…

Hambre


Alguien ha sentido hambre de verdad, esa hambre de semanas sin comer, esa hambre callejera y dolorosa, esa hambre que parece matar al alma? Cuando sientas esa hambre por “saber”, entonces y sólo entonces, serás un filósofo orgulloso!