La muerte


La muerte es un lugar oscuro y misterioso, sólo para los elegidos. Es el destino final, la última letra de nuestro alfabeto. Algunos aventajados lo consideran el nuevo comienzo, pero ese saber sagrado no es para este tiempo. Territorio lejano, universo paralelo, información en estado de energía, gran misterio gran.

Qué fastidio


La vida está llena de momentos de “fastidio”, que son esos momentos inoportunos dónde ocurre algo que requiere nuestra competencia pero nos lo perdemos por otro motivo y todo se fastidia. Son momento irrecuperables, donde el otro no perdona argumento alguno.

Y la Muerte no para


¿Quién te invitó? Nadie. ¿Por qué vuelves una y otra vez? Nadie te quiere. ¿Estás tan sola que vienes a robarnos “recuerdos”? ¿Estás tan desesperada? Vete de aquí y no vuelvas más. Si te vuelvo a ver merodeando te espantaré como a una alimaña. Vete ya y no vuelvas, nadie te quiere.  

Cáncer


Ni los ojos de papá, ni la sonrisa de mamá. Cáncer, sin esperanza y sin piedad. Los ojos tristes y la sonrisa perdida. Cada latido es uno menos y cada respiración se acerca a la última. Sólo en una pieza oscura, queriendo vivir y viendo con horror que eso ya no es posible. Un dolor…

El tiempo se agotó


El reloj dejó de hacer clic frente a mí, en mis manos, en mi presencia. Nada se podía hacer, nada pude hacer. Nada, nada que hacer, sólo humanos. La muerte, su muerte y la mía. Adiós maldito 2016 y maldito 2017. 2018 a tí te espero, pero ya no es igual ni lo será jamás.

Un balance final desbalanceado


El paso del tiempo sin piedad ni perdón, cobrando las vidas que me dieron vida. Es el destino de todos, pero hay formas y formas. Destino? Juez y parte? Sólo un dolor profundo, dónde no llega luz. Algún día… Algún día.