Río de Estrellas


Anoche sembré un río de estrellas perladas en las lomas de tu espalda y su desembocadura. La misma Vía Láctea te celó desde su altura, porque los ángeles boquiabiertos y bocones no paraban de loar tu hermosura. Tú, tus montes y piernas infinitas que se perdieron entre sábanas egoístas, son la causa de tántos delirios.…

Sueño de una noche de soprano


Tú Titania, yo Oberón. Nosotros en verano y yo soñándo toda la noche tus paroxismos de soprano, a veces de contraalto y otras más abajo. Sueños tan cálidos que la noche se siente fría. Tus besos son espejismos de placer que me hacen creer que la noche no tendrá fin, al menos no uno sólo,…

Furia de Titanes


Chocan huesos contra huesos y todos se estremecen. Son movimientos telúricos que los dejan sin aliento. Las placas tectónicas hacen brotar manantiales de leche caliente que los ahogan de vida nueva. Mientras que el cielo agónico deja caer su última lluvia por doquier y los cuerpos son enterrados una y otra vez.

El problema con los pezones


Es que los pezones no sólo roban miradas, es que cuando están erectos arrancan los ojos de sus cuencas y ya no queda nada más por admirar. El dicho sólo tengo ojos para tí se vuelve literalmente trágico y agónico, con esa agonía que se vuelve sed y locura. La ceguera femenina emerge cuál emperatriz,…

Tus venas


Las venas de tus piernas, Son las carreteras a lugares sin igual, Son las avenidas de mis besos, Los desvelos de mis sueños, Las venas de tus piernas son mi puro deseo.

Florencia


Esos pétalos sudorosos hablan de constelaciones de armonías poco lúcidas en los momentos en que estás lista para florecer, otra vez y otra más. Mil maneras de contar la misma historia, de cantarla, de recitarla, de gritarla y hacerla un poema, una poesía desesperada que espera esperanza.

Palabras


El Universo sin palabras no existe, todo sería un caldo de cosas y de cosar, quien sabe si podríamos comprender algo y así osar, quién sabría si lo quisiste? Todo sería verbalmente homogéneo, si nada existiera verbalmente, no existiría nuestro ingenio. Pero si lo quisite al menos le ufaste, entonces sin palabras aún le provocaste.

Amor prohibido en Roma


Aire entre mi pluma y tu cuerpo Manos que libran una cruenta batalla piadosa Oídos que susurran un silencio interrumpido Roce que prende este incendio voraz Entre espacios y formas de tanto en tanto Nuestras almas en tormentas perfectas con mares enardecidos Roce que acelera el dantesco incendio de esta pasión Oídos que susurran un…

El Eros de Fibonacci


Uno no es ninguno, pero dos es mejor sobre el velador, aunque tres al final no es tan placentero, con cinco, eso si que es un jardín de las delicias, pero ocho es multitud, todo un tremendo gang bang, y al final con trece es mucho mejor ponerse a cobrar entrada.

Mesura, el soneto


Mesura apágame esta calentura, oh prudencia contén mis ganas todas, no más pensamientos así, no jodas, no más este vicio de la aventura. Te pido a Vos un poco de mesura, no Te olvides aún de todas mis odas, mi poesía resiste todas las modas, así que no me des más travesura. ¡Eso!, disciplina es…

Velomancia


Esta noche la luz provendrá de tus ojos… Las velas, uf, no serán para alumbrar… La magia de la cera fluídica contagiará todo tu ser… Somos energía que vibra por el don de la vida y esta noche te conectarás con esa vibración profunda que te trajo a este mundo.

Oh my god! Se trasluce


Bamboleo, bamboleo, taconeo, taconeo, péndulo de mi deseo. Rítmicas caderas que enloquecen primaveras en noches enteras. Sinuosa sombra que me asombra, si mi sangre te nombra. Y crece y crece, todo se estremece, hasta cuando te bese. Amén!

El Burlador del Tiempo


Un viajero del tiempo, viajero del tiempo es lo que soy, burlador del tiempo es lo que soy. Viajo entre recuerdos encapsulados en microtúbulos, soy un viajero burlador neuronal. Burlo el olvido, burlo sus olvidos, burlos sus deseos ya gastados pero revividos como si fueran hoy, ahora. Burlador de recuerdos, éxtasis de humedales momentos del…

Oh, perversa poesía


Los poetas no muertos Traducen los groseros y a veces soeces murmullos de las musas héterosensuales faltas de afectos corporales En melifluas palabras de nuevos afectos y salamerías variopintas Cuyo real y esplendoroso propósito no es afectoreproductor sino el perverso silencio que luego le sigue en teléfonos y nombres olvidados.

Esos labios carnosos


Recuerdo el Nirvana, por su esplendor O sería el Valhalla? Por las guerras sin fin. También podría ser el sabor de tus besos. Zen, debo volver a ser uno en tí. Esperanza de un nuevo amanecer entre tus labios, en una cálida caricia al despertar.