Dulce libélula


Llevas mi nombre en tu sangre y si gritas mis vocales, mi consonantes te han de estremecer. Vuela alto, vuela lejos, que mi sombra no te alcance, pero déjame jugar con tus cabellos aterciopelados de besos sin misericordia. Tus alas me enloquecen, me llevan a tus mundos prohibidos, tan oscuros como luminosos, dónde todo es…

El día que me quieras


El día que me quieras se acabará el Mundo, los Cielos se abrirán y los Ángeles caerán. El día que me quieras se parará el Tiempo, y los agujeros negros devolverán todo lo que nos han robado. El día que me quieras Pitágoras conocerá al Aleph y juntos crearán nuevas caracolas universales dónde tus constelaciones…

Furia de Titanes


Chocan huesos contra huesos y todos se estremecen. Son movimientos telúricos que los dejan sin aliento. Las placas tectónicas hacen brotar manantiales de leche caliente que los ahogan de vida nueva. Mientras que el cielo agónico deja caer su última lluvia por doquier y los cuerpos son enterrados una y otra vez.

Comerse a besos


Dicen… Dicen que el desayuno es la comida más importante del día… Entonces que tenemos para el desayuno, besos! Muchos besos por doquier, besos muy lentos para que duren todo el largo día. Y al almuerzo? , bueno, si se puede, más besos para no romper la dieta. Y a la once?, el que pueda,…

Uñas rojas


Tu color rubí escarlata de rojo incandescente, insoportablemente indecente. Un pelo de fuego que derrite mis ojos, que sólo descansan en tus sanguinolientos labios voluptuosos y llenos de sensaciones innombrables que terminan con tus uñas clavadas en mi piel, entre tus gritos y los míos.

Eso que tiene la música


Cuánto sentimiento que viaja por el éter, cuántas frecuencias cuyos hilos estremecen mi alma. Una licuosidad que emerge de mis ojos, una esperanza que se redibuja en mi nostalgia. Cuánto sentimiento que anda suelto, cuántas veces he de robármelos. Unas gotas inesperadas de grietas emocionales, unos cánticos entre dulces y salados. Eso que tiene la…

El problema con los pezones


Es que los pezones no sólo roban miradas, es que cuando están erectos arrancan los ojos de sus cuencas y ya no queda nada más por admirar. El dicho sólo tengo ojos para tí se vuelve literalmente trágico y agónico, con esa agonía que se vuelve sed y locura. La ceguera femenina emerge cuál emperatriz,…

Introspección


Ayer no pasé por tu casa, estabas escondida entre mis sábanas y abusabas de mis pesadillas. Ayer no pasé por tu casa, porque estabas embadurnada de mis emociones y te resbalabas sin caer ni levitar. Ayer no pasé por tu casa, tú ya vives en la mía.

Tantatatra, una luna de miel diferente


Cuando los recién casados llegaron al Resort All Inclusive, él la levantó en brazos y juntos cruzaron el umbral del placer. Sus ropas iban volando en cualquier dirección que la excitación mal aconsejará. Ella lo empujó sobre la cama y en esa posición le dio el mejor oral de su vida, tánto es así que…

Florencia


Esos pétalos sudorosos hablan de constelaciones de armonías poco lúcidas en los momentos en que estás lista para florecer, otra vez y otra más. Mil maneras de contar la misma historia, de cantarla, de recitarla, de gritarla y hacerla un poema, una poesía desesperada que espera esperanza.

La oscuridad


Y finalmente se vieron a los ojos, los suyos y esos que no podemos negar habitan en el fondo de la oscuridad. Sea como sea, se enamoraron. Fue una de esas pasiones que matan, a él por supuesto. Pero no fue inmediato, ni si quiera unos años, fueron décadas que se resumieron en un momento…

Más allá del Cielo


Se extrañaban tanto que su sangre nunca se coaguló, se buscaban en forma líquida, como si fueran una especie de imán. Es que alli habitan los recuerdos de una pasión tan desbordante como herética. Nunca necesitaron a Dios y en el momento del encuentro sanguinoliento se sublimaron.

Sólo tú


Tú eres mi ser, mi serendipia, mi limerencia. Tu presencia inefablemente etérea para mí, tiene un perfume melifluo, que en este preciso arrebol con tu iridiscencia es un momento inmarcesible, que acaba con mi elocuencia y lo vuelve una efímera locura pasional de otrora época del buen olvido.

A sólo un latido


Mi corazón roto sigue latiendo Aunque su prima herida fue tan sólo un razguño, Que lentamente crece cuando gruño Al ver que me sigo mientiendo Porque sé que por ti me estoy muriendo. * Estoy a un solo latido de la catástrofe Solo espero que de ese momento nadie se mofe Pues lo que fue…

Poesía sin fin


Es por culpa del asombro que por doquier alucinamos mientras tu y yo nos amamos bajo sutiles momentos que adoramos. Es por culpa del asombro que esto es primera vez entre tu y yo en nuestra vejez bajo un río de luciérnagas celestiales. Es por culpa del asombro por culpa del asombro este asombro tu…