El ufido de la noche


Ufff, ese despertar de los sentidos Ufff, ese silencio interrumpido Ufff, esas manos que caen hacia el lado para renacer con nuevos bríos Ufff, esos olvidos interruptus que traen tantos nombres prohibos Ufeame otra vez, Tú. Anuncios

Ardorosidad poética


Tus palabras son feromonas en su tinta que traspasan lo imaginario, curvandonos sobre nos. Lanzan fuegos de artificios, muy bien articulados y verbalizados de manera tan sensual y erótica como tu caminar con sólo el perfume aquel. Oh tus epístolas! Tu puntuación perfecta y descalza. Tus rimas unitarias, ternarias y septenarias, encienden mi estrella flamígera.…

Qué sexy eres


Quedo desnudo frente a tus ecuaciones, tus algoritmos me enloquecen, tu lógica NSFW me somete a tus razones y proporciones. Toda tu Tesis, Hipótesis y Síntesis, me transubstancia, me tergiversa, me enajena como ninguna otrosidad heteromenstrual puede. Eres Mi Verbo, te conjugo como quiero y tu me enseñas a conjugarte en tiempos imaginarios, transformando toda…

Oda a los besos


Esos besos, besos, besos. Respiro besos, desayuno besos, también los bostezo, los acaricio, los enjuago, los salpico y los encargo. Los quiero a granel o por litros de kilos. Quiero los de tu piel en mis labios y tus labios en mi piel, que labios con labios son de los mejores, en el sur o…

Te tengo a tí


Con tu botón entre mis dedos y tu rosa entre mis labios, tienes los colores de mi corazón en tus manos. Atado a tus bucles y ahogado en tu ombligo prohibido, te tengo en el perfume del agua alquímica de mi alma en ebullición. Suélta tus cadenas, que lluevan sus eslabones al olvido y ven…

Oda a tus orgasmos


Adoro ver cómo caen los ángeles del cielo, cómo llueven sus plumas por tu éxtasis religioso que se ilumina por aquella luz divina entre tú y yo. Amo los paroxismos de tu tranverberalisación literal sobre el lienzo de mi piel cuyos bellos apuntan hacia tu cielo. Gozo tu ojos en esa mirada que se pierde…

Y las gaviotas?


Ayer volví a probar tu sal de mar oceánica. Qué lejos ha llevado el viento a tus gaviotas y su barullo! Tu aceite de coco y piel canela ya no brillan en las dunas del olvido. Pero tus perfumes, salvajes y australes, aún los palpo por el espejo retrovisor. Tiempos de arenas vitrificadas por el…

Carretera al paraíso


Voy a perderme en el frondoso bosque, a alucinar con sus perfumes primaverales, a hacer un alunizaje de aquellos épicos. Voy por la carretera rumbo al paraíso, cambiándome entre las pistas, zigzagueando en cada curva. Voy a perderme en el frondoso bosque, a deleitarme con sus húmedos recuerdos, voy a encontrarte a ti.

Cuídate de las musas


Cuídate de las musas que no musitan, que no murmuran, que no muerden. Cuídate de las musas que gimen en tus sueños, cuyos bucles aterciopelados huelen a mujer. Cuida a tus manos que por esas curvas y húmedos acantilados se pueden volver a perder. Cierra los ojos, tapa tus oídos, pon un perro en tu…

La gobernacia de la ignorancia


Los mismos ignorantes ilustrados con sus tatuajes cliches y sus punto y comas sin sentido, que prohibieron los piropos libres y la enseñanza de filosofía en los colegios, ahora quieren prohibir el erotismo porque es “ofensivo”, en serio? Sin filosofía estamos expuestos a toda esta clase de arbitrariedades, pues una población con seseras de ovejas…

Erotismo, ayer, hoy, mañana y después


El erotismo es un derecho humano esencial en todo orbe civilizado que se precie de tal y no desee extinguirse. Que bello es un buen desnudo femenino frente al cinismo del masculino; pobre del mundo helénico, que no gustaba de un buen embutido o tal vez demasiado. Reconozcamos que todo exceso es malo excepto para…

Vengo a pedir…


No, no pediré tu mano, eso lo pide cualquiera. Yo vengo a pedirle tu cuello. No sé cómo pasó, tal vez fue su perfume, ese que olvidé y me hizo olvidar. O quizás sus bellas curvas, esas por la que se deslizan suavemente mis más apasionados besos. Como sea que sea, hoy vengo a pedir…

Soneto bedesmero


A tí sumisa te espero en el potro Dispuesta a encontrar tu propio sentido Entre cada uno de aquellos latidos Y apegos febriles en nosotros. Ya no voy ni soy cómo ningún otro Ni tampoco tu te has así corrido Ni nada de ese mundo arrepentido Juntos seremos un nuevo vosotros. Corre, corre, pero no,…